ESTADOS DEL ALMA

“Poseer un sentido. Un motor, un impulso, que nos haga canalizar las posibilidades, de trascendencia de nuestro espíritu, alma y cuerpo es una meta. Siempre en fuga. Su aparición es productiva en tanto que destructiva y aparentemente estéril, su búsqueda.

Es índice de racionalidad que hasta que se produzca la apertura – ya que el tiempo pasa, las energías expectantes se desgastan- obtener elementos que permitan estructurar en el futuro nuestra vida. El futuro que siempre comienza mañana. Es una competencia en que estos elementos serán armas y tesoros.

 

Comienzo de descubrir ciertos parámetros que deben inspirar la obra. Distinguir el hallazgo, que solo es parcialización del todo. Tener precaución con lo que es persuasivo, en el sentido del halago, de sofisma, de querer parecer como verdadero, lo que es oropel.

El arte persigue la verdad y a través de ella, la belleza. Es la unidad, por más apariencia de multiplicidad. Un solo sonido, compuesto por varios. Un solo color, entre muchos. Una sola forma concluyente que resulta de captar lo que no tiene forma, ni color, ni sentido. He aquí la razón de la depuración. Es ese un criterio, que debe primar también en la formación de una persona. Debemos ser un reflejo, aunque más no sea débil, de las dos únicas cosas absolutas, que en rigor son una y que son El y el Amor.”

 

Juan Vallejo


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